Jesucristo Dios

Cristo, palabra griega que significa ungido y escogido por Dios para una determinada acción; en hebreo, el significado de esta palabra griega se traduce por Mesías, y Mesías significa Salvador.

En Juan 1:1 encontramos: “En un principio era el Logos, y el Logos estaba ante Dios, y Dios era el Logos”. No quiere decir que fue Dios por un tiempo y después no. El idioma griego tiene construcciones gramaticales similares a las del idioma español con relación a los tiempos: fue (pasado), es (presente) y será (futuro), pero además el griego tiene otra construcción verbal llamada “aoristo” (indica el no-tiempo), es una acción determinada, indefinida en el tiempo; el tiempo lo determina no la conjugación sino el contexto. En este caso, el versículo está indicando que el Señor Jesucristo desde el comienzo de la creación “Fue” (pasado) Dios, “Es” (presente) Dios y seguirá “Siendo” (futuro) Dios.

Por ejemplo, cuando la rueda de un automóvil viene moviéndose, se está moviendo y seguirá moviéndose; en español tengo que usar las tres conjugaciones verbales; en griego escribiría una sola conjugación para expresar que la rueda del automóvil se está moviendo y seguirá moviéndose. En otro ejemplo, la expresión: “Los leones comen carne”, este “comen”, si lo escribimos en el aoristo griego nos está indicando dentro de este contexto que los leones comen carne, todas las generaciones de los leones han comido carne y seguirán comiendo carne.

Cuando se tradujo al español el versículo de Juan 1:1: “En un principio era el Logos, y el Logos estaba ante Dios, y Dios era el Logos” tenían que decidir sobre cuál construcción verbal debían escoger en los diferentes idiomas en los que no existe el aoristo, porque habría que expresar el verbo fue, es y será y esto se les salía del ámbito de los cánones de traducción, donde no se permite escribir más palabras ni dar otras explicaciones. Si en una traducción se explican significados dejaría de ser una traducción con todas las disciplinas y las correcciones propias.

En español se escogió la construcción verbal que más se ajustaba: Si colocamos que era Dios, sería pasado; al no perder su calidad de Dios entonces, Es y Será. En el original griego, la construcción es: El Señor Jesucristo en un principio Era, Es y Será Dios, lo que significa que el Señor Jesucristo es Dios.

Estudiando el Evangelio se hace necesario no sólo el estudio gramatical del significado de la palabra Dios, sino que es importante analizar que Él es Dios, porque el Señor Jesucristo está diciendo en su palabra que Él es Dios.

Juan 4:24 dice: “Dios es espíritu; y los que adoran, deben adorar en espíritu y verdad”, este versículo claramente dice que Dios es Espíritu, la naturaleza Dios y de Dios es espiritual.

Entonces, ¿qué es un espíritu? y ¿qué hace un espíritu? El espíritu es la naturaleza propia, es de lo que está hecho el ser. Por ejemplo: cuando les digo esta silla es de hierro, no me refiero al objeto, sino a su naturaleza y a la calidad de ésta. Si  quiero conocer la naturaleza de la misma, tengo que analizar el hierro pues está hecha de este material.

Cuando se dice “Dios es espíritu”, se está indicando que su naturaleza es espiritual. Ahora ¿qué es una naturaleza espiritual? Así como  tendría que analizar qué es el hierro y decir que el hierro es una mezcla de elementos con características de durabilidad, resistencia y grados de flexibilidad, así mismo un espíritu es una naturaleza que no tiene materia, por lo tanto sus características son diferentes a lo material. Existen instrumentos materiales para conocer la materia. Los espíritus no es que no se vean, como muchas personas piensan. Lo espiritual se ve, se capta, se escucha y se palpa, pero con instrumentos espirituales. Algo de la naturaleza intrínseca de lo espiritual, es que no es material.

Con el sentido del tacto se puede distinguir si algo es suave, está caliente o frío. Si se quiere conocer el color de una flor, no se puede por medio del tacto, porque éste no fue diseñado para captar el color, el sentido diseñado para captarlo es la vista. El hecho que a través del tacto no se pueda captar el color, no significa que esté enfermo, dañado o atrofiado.

Para conocer cada cosa se tiene que utilizar el instrumento adecuado, acorde con la naturaleza del objeto que se va analizar. Nuestros sentidos y cerebro están diseñados para reconocer lo material. No se puede captar con los sentidos materiales, lo espiritual, por no ser el instrumento adecuado, ya que son dos naturalezas diferentes. Los sentidos son materiales y Dios es espíritu, por lo cual es imposible verlo y escucharlo con los sentidos materiales humanos.

El aire es material, se dice que algo “está lleno de aire”, pero no lo vemos y tiene materia, se mueven una serie de moléculas que hacen parte del aire, pero no se captan a pesar que la visión fue diseñada para ver lo material. Hay cosas que entran en el ámbito de los sentidos materiales y de la naturaleza humana, pero no se alcanzan a captar por estos mismos sentidos, para ello se han diseñado diferentes aparatos externos al hombre.

Es imposible que por los sentidos e instrumentos materiales se pueda conocer a Dios ya que Él es espíritu. No se puede conocer por medio del cerebro y la razón, porque la inteligencia y el conocimiento de la razón son producto del cerebro, el cual es material. En 1ª de Corintios 2:10-11 dice: “Pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios. Pues ¿quién de los hombres sabe lo íntimo del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así también, nadie ha conocido las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios”. Es así que las cosas espirituales se conocen por medio del espíritu y las cosas espirituales de Dios se conocen por el Espíritu de Dios.

Ampliar concepto en Libro “Dios de Pactos”, Estudio 2 (pág. 60)

 

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